lunes, 20 de agosto de 2012

Teresina, La Musa Griega en la Lata de Sardinas. (y cómo verse bien todo el día)


Ahhh... Ya hace demasiado tiempo que no posteaba!! No ha sido mi intención dejar de hacerlo, me interesa mucho este blog de verdad, y a todos los que lo leen o ven los videos en youtube les he tomado cariño pero en estos meses me he hecho bola con todo y en fin he vuelto =).

Bueno les cuento, ya estoy en la capital =) finalmente, y estoy completamente enamorada de esta ciudad, no he estado obsesionada con nada ni nadie como lo estoy con la Ciudad de México, es el objeto de todas mis pulsiones del eros jaja (sí demasiadas sesiones con don viejito, vdd Sam? jaja). Quisiera poderles contar en un post todas las experiencias que he tenido aquí desde que llegué y pasarles todos los tips para vivir en grandes ciudades y para internarse en el showbizz y para conectar mejor con su actor interno jaja pero eso haría que este post fuera larguíiisimo y aburridísimoooo. Y lo que menos quiero es que ahora que he vuelto me dejen de leer por bodrio jaja.
      Mañana voy a grabar una cápsula para MTV y la próxima semana me voy a Baja California a grabar el programa "Pies en la Tierra" de Milagro Films para Canal 11 =)
      Así que hagamos esto, les voy a contar como sucedió todo en los siguientes posts que prometo serán más a menudo. Por lo pronto en este post les contaré un poquito de mi escuela, de la actuación y de una gran maestra con la que toparse es tan especial como sería toparse con una moneda egipcia en alguna concurrida avenida mexicana, Teresina Bueno.
       Y abajito les dejo el link con el video de unos consejitos súper rápidos para verse bien todo el día de corridito jaja.


La Victoria, I love DF =)



                         Teresina, la Musa Griega en la Lata de Sardinas.

      "Tengo ganas de meterme en una lata de sardinas, acostarme dentro y que la sellen mientras yo voy mirando como se diluyen los últimos rayitos de luz y me quede sóla en la obscuridad con el silencio hasta las orejas." Fue algo así lo que dijo mi maestra aquella primera tarde que la conocí, lo dijo como una parte de uno de sus tantos relatos que contaba con motivo de iluminar algún precepto sobre la actuación. Ella lo dijo como si nada, como decía cualquier otra cosa marcando sus palabras con esa certeza atrayante que sólo puede expresar alguien que lo ha vivido todo y ha sobrevivido y encima ha salido caminando altiva, desparpajada como quien regresa de haber besado a la muerte.
     Era mi primer día como estudiante en "Casa Azul" y si dijera que después de la montaña rusa en la que he vivido aún queda en mi un cachito de venadita impresionable, estaría alardeando. Pero la verdad es que habré vivido de todo en los últimos años, pero reencontrarse con uno mismo después de haberse evitado deliberadamente es "Un salto mortal con tres giros al frente", como dijera también sabiamente la mujer de quien les hablo.
      Casa Azul es hermoso, azul por supuesto, y antiguo y con suspiros de decadencia por todas las esquinas, que más parecen vestigios de sueños. Estar allí fue como volver al pasado de mi consciencia hace 6 años, cuando yo era yo y nada más, sin estorbos, sin toda la bola de límites que uno se pone solita mientras acumula años en las ojeras y errores en el pecho. Me impresioné cuando vi gente hablando de todo lo que aprecio en los pasillos, me impresioné con el olor a viejo que lo sumergía todo en una atmósfera de sueño, me impresioné con las chicas con rostros de muñequitas de porcelana y con los chicos de miradas sacadas de las páginas de algún dramaturgo renacentista, me impresioné con la luz entrando a raudales en mi nueva aula, me impresioné con mis compañeros, con todos, emanando pasíón hasta por las puntas de las pestañas. Pero más me impresioné con ella, con Teresina,  entró al salón como una reencarnación de Melpómene, con semblante melancólico y ademanes audaces una contradicción equilibrada con toda la maestría de las experiencia.
      -Un actor- dijo ella - No puede ser nada, no puede estar casado con un credo, ni con una nacionalidad ni con un movimiento ni con una ideología, porque entonces se limita-. Lo dijo directo, casual, sin darse cuenta de como sus palabras me estaban indicando mi lugar en la vida, me hacían sentir normal, después de tantos años de creer que estaba fuera de lugar por no creer ciegamente en nada más que en lo que mis sentidos percibían, los seis. Me hizo sentirme bien por no poder ser, ni católica ni maestra ni veinteañera ni nada, por ser sólo un montículo de masa a la deriva, esperando a ser moldeada una y otra vez por la vida.
      Recuerdo una vez que una compañera en la secundaria decía que tenía el poder de saber que serían todos de grandes. Mis compañeros la rodeamos para esperar la predicción de la pitonisa. "A ti te veo de doctor, a ti de abogada, a ti de esposa, a ti de maestro", decía ella sin titubear, con maestría. Entonces le pregunté: "¿Y yo? ¿Qué voy a ser yo de grande? Mi compañera se quedó pensando largo rato sólo para darme una entonces desilusionante respuesta, "¡ay Grecia, la verdad a ti no te veo de nada!".
      Después de tanto tiempo ahora lo entiendo, no soy nada, porque soy esa masa a la deriva, porque no puedo casarme con un credo, ni con una profesión ni con nada, porque soy actriz y voy a serlo hasta las últimas consecuencias. Porque habrá momentos en los que piense que no soy lo suficientemente buena para lograrlo, y habrá gente dispuesta a asegurarme que efectivamente no lo soy.  Pero luego van a estar también las Teresinas del mundo. Esas mujeres sabias, quienes lo son porque han decidido vivir al máximo y entrar en una lucha apasionada con la vida, esas mujeres dispuestas a compartir su experiencia, esas mujeres directas que de verdad lo ayudan a uno a crecer, esas mujeres que son verdaderas maestras de vida, yo ya encontré a una, a una que encima es una gran actriz.
        Gracias Teresina por ayudarme a desaprender y construir desde el inicio, gracias por hacerme darme cuenta que hace mucho yo también decidí meterme en una lata de sardinas, yo también me quedé allí adentro hasta que el silencio me ahogó hasta las orejas, y gracias por ayudarme a entender, que ya es tiempo de salir de esa lata, de crecer en la vida y en el escenario y sobre todo gracias por recordarme que puedo y que siempre habrá otro día para seguir pudiendo =)

Con mis compañeritos de Realismo: Lorena, César, José Luis, Paco, Marilú, Ursu, Daniel, Leo,  Viri, Vanesa y Mau.
Yo con mi Missita =)






Y AQUÍ TIENEN EL VIDEO PARA VERSE GUAPAS Y FRESCAS TODO EL DÍA =)














Los quiero demás!! Besoooo Ciaooo
xoxo
Grecia Monroc