domingo, 4 de noviembre de 2012

El Siete Amarillo, Pará con lo del Pollo y Bajar la Guardia... Encantamientos, Manicure de Día de Muertos y Fiestas de Otoño.





   

       El otoño es una estación mágica, el ciclo de la vida de todo lo que hay en el mundo llega a su "fin" tan sólo para renacer en cosas maravillosas. Es ese preámbulo de la muerte en el que todo es hermoso y brillante, ese momento justo antes de partir en el que dicen que uno se siente bien y aprecia la vida como nunca, ese momento en los sueños justo antes de despertar cuando está a punto de besarte, es la estación de las hojas doradas, de los aromas almizcleños, de las lunas enormes y por supuesto de la conmemoración de las almas de todos los que ya no existen o nunca han existido como humanos en esta dimensión. Por eso los Celtas tomaron el "Samhein" (31 de octubre) y fecha en que se levantaban las cosechas como el año nuevo (para lo que les tengo unos encantamientos en los videos de más abajo).
      A mí siempre me pasan cosas curiosas en estas fechas, pero este año lo más curioso que me ocurrió fue un descubrimiento terrenal que hice sobre mi persona. Todo empezó en mi clase de Actuación Actual con mi maestra Teresina. Preparamos un ejercicio por parejas. Yo y mi compañera pasamos varios días en el cafecito en la platicadita, en el tin y en el tan conociéndonos y construyendo toda nuestra ficción para el ejercicio. Sin ahondar más en la sagrada ficción que presentamos en el salón de clases, diré que Samantha, mi compañera, me dió de comer pollo. Yo no puedo dejar de comer animalitos ni para salvar mi vida, y aunque suelo evitar el pollo del que desconozco la procedencia por aquellos cuentos del adenoma y las hormonas y warawa lo cierto es que sí como pollo. No sé en que momento se me ocurrió decirle a Samantha durante el ejercicio que yo no comía pollo. Mucho menos sé en que momento el ojo clínico de Teresina percibió la falacia. El caso es que al terminar el ejercicio la miss me preguntó si no comía pollo, y le dije la verdad, sí como pollo. Bueno me saqué una reprendida por mentirosa, porque actuar no se trata de mentir se trata de construir ficciones, se trata de imaginar.
      Pero todo este cuento del pollo se los digo, porque fue en ese justo momento cuando me vine enterando de todas las pequeñas mentiras innecesarias que uno cuenta y se cuenta diariamente para hacernos más "fácil" la vida. Todas esas veces que nos convencemos a nosotros mismos que no nos importa que película ver cuando nos preguntan en el cine antes de comprar los boletos y contestamos con un muy convencindo: "Pues la que quieras, neta me da igual", o cuando nos hacemos a la idea de que algo no nos molesta, o de que estamos satisfechos con algo aunque realidad no lo estemos. Hacemos esto porque creemos que las cosas serán más fáciles porque evitamos la confrontación, pero esto es mentira. Lo único  que hacemos es escudarnos, construir muros enormes de pequeñas mentiras "inocentes" y cuando nos damos cuenta nos encontramos solos, aún en medio de la gente, aislados por completo emocionalmente. Y entonces nos empezamos a hacer personas cuadradas, personas que razonan todas las respuestas, personas que nos saben cuando mostrarse vulnerables para ser realmente felices.
     No les pasa, por ejemplo, cuando les dicen "Piensa un número" y de inmediato decimos el número por el que siempre hemos tenido predilección sin siquiera darle oportunidad a nuestra mente a que generara un número aleatorio, el que la mente quisiera, sin censurarla, dándole la oportunidad de ser impredecible. Eso es exactamente lo que me estaba pasando a mí y me estaba arruinando no sólo mi desempeño actoral si no la vida misma. 
      Entonces tuve otra gran lección. Les voy a contar que estoy en ensayos en el Museo Británico Americano para una obra de teatro dirigida por Adrián Rodríguez y auspiciada por el Consulado Inglés. Los ensayos son una cosa muy loca y surrealista pero que me han servido mucho para romper mis muros, para burlarme de mi misma cuando me dicen "Dí el primer número que se te venga a la mente", y mi lengua estúpida quiere decir "6" sin que siquiera su imagen se me haya dibujado en la cabeza tan sólo porque siempre me ha gustado ese número. Pues justo así estábamos en un ejercicio de concentración o visualización o como quiera que eso se llame, estaba acostada en el piso con los ojos vendados y en eso dijeron "Piensen en el primer número que se les venga a la mente", un "7"  enorme apareció en mi cerebro y mi lengua acostumbrada quiso decir "seis" pero no la dejé y me quedé con el "7". Después me dijeron que el número era de un color, yo sabía que cuando lo imaginé el "7" era amarillo y brillante y sin embargo mi cerebro testarudo lo quería convertir en rojo tan sólo porque sé que ese es mi color preferido, pero no lo dejé y me quedé con el "7" amarillo. Entonces mi mente fluyó libremente sin que la condicionara y la censurara de ninguna manera, entendí que no había respuestas correctas y que es mucho más divertido no cuestionar, bajar la guardia, dejarla ser sin límites.
      Tal vez no tenga mucho sentido lo que estoy diciendo, pero estoy segura que si se ponen a analizar un poco la forma en la que toman sus decisiones se darán cuenta como nuestra consciencia nos limita constantemente. Muchas veces tomamos decisiones rápidas siguiendo lo que se supone que debe ser, lo que se espera de nosotros incluso lo que nosotros mismos nos hemos enseñado a esperar de nosotros, en lugar de ponernos a pensar lo que en verdad queremos, entonces nos convertimos en zombies, y no hablo de los bonitos zombies come-cerebros y pieles podridas del mito, me refiero a verdaderos muertos vivientes que hacen todo por inercia sin detenernos a pensar si lo que hacemos nos satisface o no.
       Este otoño he decidido dejar de vivir en automático, bajar la guardia, pensar en sietes amarillos, comer huevos fritos a la hora que me provoque, dejar de mentir con el pollo, ¿y tú? ¿Cuándo fue la última vez que te dijiste la verdad?


Grecia Monroc =)


Bueno les dejo el video de un encantamiento para otoño.


Y un tutorial de uñas de otoño maquillaje de catrina, además de escenas de la marcha zombie 2012 =)



Sigan leyendo.


xoxo

Grecia Monroc.